El infierno es esperar sin esperanza.
El infierno es esperar sin esperanza.
Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad.
No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.
Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo.
La felicidad ininterrumpida aburre: debe tener alternativas.
En la mesa nadie se aburre durante la primera hora.
No hay nada más fácil que el autoengaño. Ya que lo que desea cada hombre es lo primero que cree.
Yo podría ser el último paria de mi reino, un leproso abandonado por todos, sin recuerdo y sin esperanza de goce alguno, y aún quisiera vivir.
Al deseo, acompañado de la idea de satisfacerse, se le denomina esperanza; despojado de tal idea, desesperación.
La esperanza es el único bien común a todos los hombres; los que todo lo han perdido la poseen aún.