El deseo y la felicidad no pueden vivir juntos.
El deseo y la felicidad no pueden vivir juntos.
Estar enamorado significa exagerar desmesuradamente la diferencia entre una mujer y otra.
Una nación que quiere agradar a todos, puede ser despreciada por todos.
La espiral de la violencia sólo la frena el milagro del perdón.
Es muy difícil que dos que ya no se aman, riñan de verdad.
El cristianismo ha hecho mucho por el amor convirtiéndolo en pecado.
El que se ocupa demasiado en hacer el bien no tiene tiempo de ser bueno.
¿Por qué buscais la felicidad, oh, mortales, fuera de vosotros mismos?
Me gusta extraviarme a mí mismo a través de otras mentes. Cuando no estoy pensando, estoy leyendo. Soy incapaz de sentarme y ponerme a pensar. Los libros piensan por mí.
Un chisme es como una avispa; si no puedes matarla al primer golpe, mejor no te metas con ella.