Es necesario tener el apetito del pobre para gozar la fortuna del rico.
Es necesario tener el apetito del pobre para gozar la fortuna del rico.
Quien busca la felicidad fuera de sí es como un caracol que caminara en busca de su casa.
El requisito del éxito es la prontitud en las decisiones.
Sabio es aquel que constantemente se maravilla.
Es funesto que nos acostumbremos a reconocer como ejemplos de sana belleza algunas obras clásicas, que acaso son objetivamente muy valiosas, pero que no causan deleite.
Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto.
¡Hay tantas maneras de leer, y hace falta tanto talento para leer bien!.
Las matemáticas son el alfabeto con el cual Dios ha escrito el Universo.
El éxito les parece lo más dulce a aquellos que no alcanzaron el éxito.
Es terriblemente triste eso de que el talento dure más que la belleza.