Frases célebres

El secreto de la felicidad en el amor consiste menos en ser ciego que en cerrar los ojos cuando hace falta.

Cualquiera que sea su parentesco, la belleza, en su desarrollo supremo, induce a las lágrimas, inevitablemente, a las almas sensibles.

Juventud, ¿sabes que la tuya no es la primera generación que anhela una vida plena de belleza y libertad?

Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.