La esperanza vieja es la más dura de perder.
La esperanza vieja es la más dura de perder.
La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas.
¿De cuántas infamias se compone un éxito?
Una buena parte de los hombres no tiene más vida interior que la de sus palabras, y sus sentimientos se reducen a una existencia oral.
No hay que morir por el otro, sino vivir para disfrutar juntos.
El corazón del loco está en la boca; pero la boca del sabio está en el corazón.
Lo peor que puede pasarle aun hombre es llegar a pensar mal de sí mismo.
Hay que darle un sentido a la vida, por el hecho mismo de que carece de sentido.
Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído.
Para que el que cree no es necesaria ninguna explicación: para el que no cree toda explicación sobra.