Frases célebres

El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.

No hay cosa que los humanos traten de conservar tanto, ni que administren tan mal, como su propia vida.

El poeta llena el santuario interior de nuestro espíritu con pensamientos nuevos, maravillosos y placenteros.

Una vida bien escrita es casi tan rara como una vida bien vivida.

Si somos arrastrados a Cristo, creemos sin querer; se usa entonces la violencia, no la libertad.