Dios prefiere a la gente corriente, por eso ha hecho tanta.
Dios prefiere a la gente corriente, por eso ha hecho tanta.
La verdad es una y el error, múltiple.
Intento comprender la verdad, aunque esto comprometa mi ideología.
La poesía es más profunda y filosófica que la historia.
El fin de la religión, de la moral, de la política, del arte, no viene siendo desde hace cuarenta siglos más que ocultar la verdad a ojos de los necios.
El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.
No hay cosa que los humanos traten de conservar tanto, ni que administren tan mal, como su propia vida.
El poeta llena el santuario interior de nuestro espíritu con pensamientos nuevos, maravillosos y placenteros.
Una vida bien escrita es casi tan rara como una vida bien vivida.
Si somos arrastrados a Cristo, creemos sin querer; se usa entonces la violencia, no la libertad.