No hay verdad que no haya sido perseguida al nacer.
No hay verdad que no haya sido perseguida al nacer.
La raza humana se encuentra en la mejor situación cuando posee el más alto grado de libertad.
Ningún hombre sabio quiso nunca ser joven.
La sangre se hereda, el vicio se apega.
El que vive de esperanzas corre el riesgo de morirse de hambre.
La iglesia nos pide que al entrar en ella nos quitemos el sombrero, no la cabeza.
Sólo cerrando las puertas detrás de uno se abren ventanas hacia el porvenir.
Es mejor saber después de haber pensado y discutido que aceptar los saberes que nadie discute para no tener que pensar.
Teniendo en cuenta la naturaleza humana, ejercer el poder sobre el sustento de un hombre equivale a ejercer el poder sobre su voluntad.
Los deseos se tienen, no se piden. Lo que se pide es el objeto del deseo.