Al negarnos a aceptar un poder superior inmutable que nos supera, hemos colmado el vacío a golpe de imperativos personales y, súbitamente, nuestra vida se ha vuelto espeluznante.
Al negarnos a aceptar un poder superior inmutable que nos supera, hemos colmado el vacío a golpe de imperativos personales y, súbitamente, nuestra vida se ha vuelto espeluznante.
Suelen decir que el hombre que apetece soledad tiene mucho de dios o de bestia.
Vale más hacer y arrepentirse, que no hacer y arrepentirse.
Hay tantas cosas que no pueden juzgarse sin el corazón, que si éste falla, la razón debe desatinar necesariamente.
Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo.
Poned atención: un corazón solitario no es un corazón.
¿Quién es libre? Sólo el que sabe dominar sus pasiones.
Sólo un buen amigo es capaz de comprender que su presencia puede llegar a molestarnos.
El que cae desde una dicha bien cumplida, poco le importa cuán hondo sea el abismo.
La realidad es que los éxitos se los llevan los fuertes y el fracaso los débiles, y eso es todo.