La religión sirve para ayudarnos y consolarnos ante unos problemas que no tendríamos si no existiese la religión.
La religión sirve para ayudarnos y consolarnos ante unos problemas que no tendríamos si no existiese la religión.
La vida es un juego de probabilidades terribles; si fuera una apuesta no intervendrías en ella.
El amor es un crimen que no puede realizarse sin cómplice.
Entrar en el terreno de los hechos es entrar en el mundo de los límites. Las cosas pueden emanciparse de ciertas leyes accidentales o pegadizas, pero no pueden escapar a las leyes de su naturaleza. Se puede libertar a un tigre de su jaula, pero no de su piel manchada.
La sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad.
En el origen de todas las fortunas hay cosas que hacen temblar.
Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo.
En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa.
No puedo desear que ganen los buenos, ya que ignoro quienes son.
La amistad es un acuerdo perfecto de los sentimientos de cosas humanas y divinas, unidas a la bondad y a una mutua ternura.