El otoño es un andante melancólico y gracioso que prepara admirablemente el solemne adagio del invierno.
El otoño es un andante melancólico y gracioso que prepara admirablemente el solemne adagio del invierno.
Toda lengua es un templo en el que está encerrada el alma del que habla.
La soledad es al espíritu lo que la dieta al cuerpo.
Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hemos llegado.
Amistad que acaba no había comenzado.
Es mi fe tan cumplida que adoro a Dios, aunque me dio la vida.
Cuando dos hombres desean la misma cosa que no puede gozar juntos se convierten en enemigos.
La belleza es como la fruta estival: fácil de corromper y de corta duración.
Los amores mueren de hastío, y el olvido los entierra.
Para Adán, el paraíso era donde estaba Eva.