La lectura es el viaje de los que no pueden tomar el tren.
La lectura es el viaje de los que no pueden tomar el tren.
No olvides nunca que el primer beso no se da con la boca, sino con los ojos.
Me anuncian la muerte de uno cuya presencia no me entusiasmaba y pienso: yo no pedía tanto.
¡Pobre ! Jamás sabrá lo que es ser joven, porque nació banquero.
El día precedente enseña el día que sigue.
El arte de vivir es sacrificar una pasión baja a otra más alta.
Presta dinero a tu enemigo y lo ganarás a él; préstalo a tu amigo y lo perderás.
El que se encadena a una alegría, destruye una vida libre; pero el que besa la alegría en su vuelo, vive el amanecer de la eternidad.
A veces pienso que Dios creando al hombre sobreestimó un poco su habilidad.
Saber es acordarse.