La democracia tiene por lo menos un mérito, y es que un miembro del Parlamento no puede ser más incompetente que aquellos que le han votado.
La democracia tiene por lo menos un mérito, y es que un miembro del Parlamento no puede ser más incompetente que aquellos que le han votado.
No hay riqueza más peligrosa que una pobreza presuntuosa.
La soledad es la suerte de todos los espíritus excelentes.
Una mujer llega a la convicción de que es amada, más por lo que adivina, que por lo que le dicen.
No hay amor más sincero que el amor a la comida.
No vayas fuera, vuelve a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad.
La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.
Aquel que ama, el mismo se ata y se mata, y se hace de señor siervo, en tanto que todos cuantos ve se piensa que le usurpan su amor, y con muy poca superstición todo en su corazón se perturba y se le revuelve de dentro.
El lunar es el punto final del poema de la belleza.
Al amor propio se le hiere; no se le mata.