La mayoría de veces el éxito depende de saber cuánto se ha de tardar en lograrlo.
La mayoría de veces el éxito depende de saber cuánto se ha de tardar en lograrlo.
No basta con alcanzar la sabiduría, es necesario saber utilizarla.
El amor que es un necio a los veinte años es un loco del todo a les sesenta.
La posesión de la riqueza tiene lazos invisibles en donde el corazón se enreda facilmente.
Una de las glorias de la civilización sería el haber mejorado la suerte de los animales.
Los poetas son hombres que han conservado sus ojos de niño.
Es evidente que existe la verdad. Porque el que niega que existe la verdad, conoce que la verdad existe. Si, pues, no existe la verdad, es verdad que la verdad no existe.
El perro sabe, pero no sabe que sabe.
Dejemos que el pasado sea el pasado.
El más difícil no es el primer beso sino el último.