Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos.
Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos.
Renunciar a mi pasión es como desgarrar con mis uñas una parte viva de mi corazón.
Sólo un idiota puede ser totalmente feliz.
La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero.
La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés.
La razón obra con lentitud, y con tantas miras, sobre tantos principios, que a cada momento se adormece o extravía. La pasión obra en un instante.
Ve a menudo a la casa de tu amigo, pues la maleza prolifera en un sendero no recorrido.
El amor tiene un poderoso hermano, el odio. Procura no ofender al primero, porque el otro puede matarte.
Los besos son como pepitas de oro o de plata, halladas en tierra y sin un gran valor, pero preciosas porque revelan que cerca hay una mina.
No se debe mostrar la verdad desnuda, sino en camisa.