Pensar es moverse en el infinito.
Pensar es moverse en el infinito.
El dinero es la tarjeta de crédito de los pobres.
Nada perturba tanto la vida humana como la ignorancia del bien y el mal.
El amor como principio, el orden como base, el progreso como fin.
Si no tenemos miedo de los hombres y buscamos sólo la verdad de Dios, estoy seguro de que todos podremos ser sus mensajeros. En lo que a mi respecta, creo sinceramente que respondo a estas dos condiciones.
Si esta es vuestra forma de amar, os ruego que me odiéis.
¡He perdido mi gotita de rocío!, dice la flor al cielo del amanecer, que ha perdido todas sus estrellas.
Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo.
Los médicos pueden enterrar sus equivocaciones, pero un arquitecto sólo puede aconsejar a su cliente plantar yerba.
Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde.