El amor es como las cajas de cerillas, que desde el primer momento sabemos que se nos tiene que acabar, y se nos acaba cuando menos lo esperamos.
El amor es como las cajas de cerillas, que desde el primer momento sabemos que se nos tiene que acabar, y se nos acaba cuando menos lo esperamos.
Lo que distingue al hombre inteligente de los animales es el modo de comer.
Si en medio de las adversidades persevera el corazón con serenidad, con gozo y con paz, esto es amor.
El hombre es en el fondo un animal terrible y cruel. Lo conocemos como ha sido domesticado y educado por lo que conocemos como civilización.
Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos y por eso la vida vale la pena.
El porvenir es un lugar cómodo para colocar los sueños.
El amor es un misterio. Todo en él son fenómenos a cual más inéxplicable; todo en él es ilógico, todo en él es vaguedad y absurdo.
Una vez despertado el pensamiento no vuelve a dormitar.
Existen tres tipos de personas; aquellas que se preocupan hasta la muerte, las que trabajan hasta morir y las que se aburren hasta la muerte.
Juventud, divino tesoro,¡ya te vas para no volver!Cuando quiero llorar, no lloro...y a veces lloro sin querer.