Las personas afortunadas se corrigen poco: Creen tener siempre razón mientras la fortuna sostiene su mala conducta.
Las personas afortunadas se corrigen poco: Creen tener siempre razón mientras la fortuna sostiene su mala conducta.
Las personas nos influyen, las voces nos conmueven, los libros nos convencen, los hechos nos entusiasman.
La vida es un naufragio en el que, a última hora, sólo se salva el barco.
En este mundo de información, de técnica, el pobre está marginado del circuito económico.
El que vive enamorado delira, a menudo se lamenta, siempre suspira, y no habla sino de morir.
Una vida lograda es un sueño de adolescente realizado en la edad madura.
El más bello instante del amor, el único que verdaderamente nos embriaga, es este preludio: el beso.
No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.
No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices.
Para mi, el cine son cuatrocientas butacas que llenar.