La libre comunicación de los pensamientos y las opiniones es uno de los derechos más preciados por el hombre.
La libre comunicación de los pensamientos y las opiniones es uno de los derechos más preciados por el hombre.
Todo hombre es tonto de remate al menos durante cinco minutos al día. La sabiduría consiste en no rebasar el límite.
El amor verdadero no espera a ser invitado, antes él se invita y se ofrece primero.
Los deseos son como los peldaños de una escalera, que cuanto más subes, tanto menos contento te hallas.
Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario.
Se puede admitir la fuerza bruta, pero la razón bruta es insoportable.
La culpa la tiene sólo el tiempo. Todos los hombres se tornan buenos, pero ¡tan despacio!
Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso... yo no sé qué te diera por un beso.
El hombre tiene corazón, aunque no siga sus dictados.
Escribo novelas para recrear la vida a mi manera.