A las personas les interesa nuestro destino exterior; el interior, sólo a nuestro amigo.
A las personas les interesa nuestro destino exterior; el interior, sólo a nuestro amigo.
El negocio del cine es macabro, grotesco: es una mezcla de partido de fútbol y de burdel.
Sería una necedad pretender que el pueblo no puede cometer errores políticos. Puede cometerlos, y graves. El pueblo lo sabe y paga las consecuencias; pero comparados con los errores que han sido cometidos por cualquier género de autocracia, estos otros carecen de importancia.
Para los hombres, aceptar es dar; para las mujeres, dar es recibir.
En vez de amor, dinero o fama, dame la verdad.
El amor no da ni toma nada, excepto de sí mismo.
Los soberanos huéspedes de ojos llenos de destino.
A veces lamento hablar en español: escuchado desde la otra orilla debe ser algo incomparable, lleno de chasquidos y latigazos, terrible carga de caballería de abiertas vocales, por entre un campo erizado de consonantes clavadas como estacas.
Latoso es el que nos quita la soledad y no nos da compañía.
Quien se enfada por las críticas, reconoce que las tenía merecidas.