El más irreprochable de los vicios es hacer el mal por necedad.
El más irreprochable de los vicios es hacer el mal por necedad.
Los santos esculpidos han ejercido en el mundo mucha mayor influencia que los vivos.
El hombre es un animal político.
Nada nos envejece tanto como la muerte de aquellos que conocimos durante la infancia.
Es muy difícil hacer compatibles la política y la moral.
Quien daña el saber, homicida es de sí mismo.
El amor es un niño grande; las mujeres, su juguete.
Cuando un poeta canta estamos en sus manos: él es el que sabe despertar en nosotros aquellas fuerzas secretas; sus palabras nos descubren un mundo maravilloso que antes no conocíamos.
La confianza en la bondad ajena es testimonio no pequeño de la propia bondad.
Considerando en frío, imparcialmente, que el hombre es triste, tose, y sin embargo se complace en su pecho colorado.