Todos quieren tener amigos y nadie quiere serlo.
Todos quieren tener amigos y nadie quiere serlo.
No más partidos, no más autoridad, libertad absoluta del hombre y del ciudadano: esta es mi profesión de fe social y política.
Cuando una medicina no hace daño deberíamos alegrarnos y no exigir además que sirva para algo.
Escribo: eso es todo. Escribo conforme voy viviendo. Escribo como parte de mi economía natural. Después, las cuartillas se clasifican en libros, imponiéndoles un orden objetivo, impersonal, artístico, o sea artificial. Pero el trabajo mana de mí en un flujo no diferenciado y continuo.
La vida es dos pasos adelante y uno atrás.
Habrá amigos que nos declaren sin reservas nuestras faltas y, sin embargo, no se decidirán a hacernos mención de nuestras locuras.
Sigo preguntándome si hay vida después de la muerte. Y si la hay, ¿Le cambiarán a uno un billete de veinte pavos?.
Soberano es aquel que decide sobre el estado de emergencia.
La prueba de toda verdad reside, sencillamente, en su eficacia.
La vida es como una nuez; no puede cascarse entre almohadones de plumas.