El amigo de todo el mundo no es un amigo.
El amigo de todo el mundo no es un amigo.
A fuerza de hablar de amor, uno llega a enamorarse. Nada tan fácil. Esta es la pasión más natural del hombre.
El amor. Claro, el amor. Un año de ardor y llamas y treinta de cenizas.
Cuando uno se hace viejo, gusta más releer que leer.
Hay quien tiene el deseo de amar, pero no la capacidad de amar.
Las decepciones no matan, y las esperanzas hacen vivir.
En Egipto se llamaban las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, curábase en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás.
La democracia no es el silencio, es la claridad con que se exponen los problemas y la existencia de medios para resolverlos.
La belleza es una gran recomendación en el comercio humano, y no hay nadie que sea tan bárbaro o tan grosero que no se sienta herido por su dulzura.
Lee los buenos libros primero; lo más seguro es que no alcances a leerlos todos.