La sabiduría suprema es tener sueños bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen.
La sabiduría suprema es tener sueños bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen.
El cuarenta por ciento de la felicidad depende de los genes.
Cuando se quiere saber una cosa, lo mejor que se puede hacer es preguntarla.
Mi sangre y mis orígenes son albaneses, pero soy de ciudadanía india. Soy monja católica. Por profesión, pertenezco al mundo entero. Por corazón, pertenezco por completo al Corazón de Jesús.
Agradece a la llama su luz, pero no olvides el pie del candil que paciente la sostiene.
Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. Él lo ignora, pero el público lo sabe. Esto es el suspense.
El deseo de agradar es al espíritu lo que el adorno a la belleza.
¡Pobre de mí! El amor no se cura con hierbas.
Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.
Nos damos bien a la pena y nos imponemos privaciones para curar el cuerpo; se puede, pienso, hacer lo mismo para curar el alma.