El perro sabe, pero no sabe que sabe.
El perro sabe, pero no sabe que sabe.
La fuente de todas las miserias para el hombre no es la muerte, sino el miedo a la muerte.
Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos.
Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga.
Sabed que el hombre supera infinitamente al hombre.
Es más fácil negar las cosas que enterarse de ellas.
No sabe hablar quien no sabe callar.
Si en los hombres no aparece el lado ridículo, es que no lo hemos buscado bien.
Cuando más desquiciada está la vida de la mente, más abandonada a sí misma queda la máquina de la materia.
Lo que está delante de nosotros y lo que está detrás es poco importante comparado con lo que reside en nuestro interior.