La oración debería ser la llave del día y el cerrojo de la noche.
La oración debería ser la llave del día y el cerrojo de la noche.
Sólo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a Dios de todo corazón porque le conocen, y las que le buscan de todo corazón porque no le conocen.
¿Los pobres serían lo que son, si nosotros fuéramos lo que debiéramos ser?
La libertad no tiene su valor en sí misma: hay que apreciarla por las cosas que con ella se consiguen.
¿Quién es, pues, el creador y padre de este Universo? Difícil es encontrarlo; y cuando se ha encontrado, imposible hacer que la multitud lo conozca.
No se puede progresar hacia la felicidad por medio de la acción política.
Las religiones son fundadas en el miedo de muchos y en la vivacidad de pocos.
Cuando se trata de dinero todos somos de la misma religión.
El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.
Dios es el gran silencio del infinito. El mundo entero habla de Él y para Él. Nada de lo que se diga lo representa tan bien como su silencio y su calma eterna.