Nunca somos tan felices ni tan infelices como pensamos.
Nunca somos tan felices ni tan infelices como pensamos.
Si no estudias teología, esto no querrá decir que no tengas ideas acerca de Dios, sino que tendrás muchas equivocadas.
No eres más porque te alaben, ni menos porque te critiquen; lo que eres delante de Dios, eso eres y nada más.
El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.
El pensamiento está libre de impuestos.
La soledad es y siempre ha sido la experiencia central e inevitable de todo hombre.
Lo verdadero es siempre sencillo, pero solemos llegar a ello por el camino más complicado.
Si vas a hacer algo relacionado con el sexo, debería ser cuanto menos genuinamente perverso.
En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida.
La virtud es el punto medio entre dos vicios opuestos.