Es verdaderamente libre aquel que desea solamente lo que es capaz de realizar y que hace lo que le agrada.
Es verdaderamente libre aquel que desea solamente lo que es capaz de realizar y que hace lo que le agrada.
Para saber hablar es preciso saber escuchar.
Hay más simplicidad en el hombre que come caviar por impulso, que en el que como nueces por principio.
El hombre se mueve. Dios le guía.
Es importante acentuar el papel que juegan sobre el amor la fisonomía y los gestos tales como un beso. Revelan el auténtico ser de la persona que amamos.
A veces más vale callar y pasar por tonto, que abrir la boca y demostrarlo.
La vida es como la música, debe componerse con el oído, el sentimiento y el instinto, no mediante reglas.
Las pasiones son los viajes del corazón.
La palabra se ha dado al hombre para que pueda encubrir su pensamiento.
Cuando se está enamorado, comienza uno por engañarse a sí mismo y acaba por engañar a los demás. Esto es lo que el mundo llama una novela.