El que tiene lo bastante para poder hacer bien a otros, es rico.
El que tiene lo bastante para poder hacer bien a otros, es rico.
Carecer de algunas de las cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad.
Es mejor haber amado y perdido que jamás haber amado.
Saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe: sabiduría.
Más obliga y más puede un rostro bello que un hombre armado.
Al principio vienen necesariamente a la mente la fantasía y la fábula. Desfilan después lo cálculos matemáticos, y sólo al final la realización corona el pensamiento.
A la muerte se le toma de frente con valor y después se le invita a una copa.
Un instante de gozo del corazón vale más que dos horas de placer de los sentidos.
Un corazón grande se llena con poco.
Nunca será tarde para buscar un mundo mejor y más nuevo, si en el empeño ponemos coraje y esperanza.