No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona.
No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona.
La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.
Lo que hace indisoluble a las amistades y dobla su encanto, es un sentimiento que le falta al amor, la certeza.
La soledad es muy hermosa... cuando se tiene alguien a quien decírselo.
En política siempre se corre el riesgo de pertenecer a las mayorías.
Lo mejor de la vida es el pasado, el presente y el futuro.
Lo que el cielo tiene ordenado que suceda, no hay diligencia ni sabiduría humana que lo pueda prevenir.
Cuando los hombres prometen a una mujer que la amarán siempre suponen a su vez que ellas les promenten ser siempre amables; si ella falta a su palabra, ellos no se creen obligados por la suya.
Si quieres conocer el valor del dinero, trata de pedirlo prestado.
Si no te quieren como tú quieres que te quieran, ¿qué importa que te quieran?.