En política, lo importante no es tener razón, sino que se la den a uno.
En política, lo importante no es tener razón, sino que se la den a uno.
La política es el arte de aplicar en cada época aquella parte del ideal que las circunstancias hacen posible.
La razón no se sometería nunca, si no se juzgase que hay ocasiones en que debe someterse.
Creo para comprender, y comprendo para creer mejor.
La humanidad, partiendo de la nada y con su sólo esfuerzo, ha llegado a alcanzar las más altas cotas de miseria.
La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido.
La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres.
Los mejores libros son aquellos que quienes los leen creen que también ellos pudieron haberlos escrito.
Mis críticas son ligeras y sin hiel, porque no la hay en mi corazón, y la detesto en literatura.
Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.