¿Puede ser por ventura amado el que a nadie ama?
¿Puede ser por ventura amado el que a nadie ama?
La soledad es la mejor nodriza de la sabiduría.
El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido.
La democracia es la transposición de lo cuantitativo a lo cualitativo: que lo que quieren los más se convierta en lo mejor.
Conceder el perdón es el más alto grado de vanidad o de miedo.
Cuando una contradicción es imposible de resolver salvo por una mentira, entonces sabemos que se trata de una puerta.
Hay dos clases de hombres: los que viven hablando de las virtudes y los que se limitan a tenerlas.
El desconocimiento propio genera soberbia; pero el desconocimiento de Dios genera desesperación.
Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena.
Las mujeres son siempre autoritarias: siempre están por encima o por debajo; por eso el matrimonio viene a ser una suerte de poético balancín.