Una esperanza reaviva otra esperanza; una ambición, otra ambición.
Una esperanza reaviva otra esperanza; una ambición, otra ambición.
La pálida muerte lo mismo llama a las cabañas de los humildes que a las torres de los reyes.
La diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en la democracia puedes votar antes de obedecer las ordenes.
Lanza primero tu corazón y tu caballo saltará el obstáculo. Muchos desfallecen ante el obstáculo. Son los que no han lanzado primero el corazón.
Lo mejor que podemos hacer por otro no es sólo compartir con él nuestras riquezas, sino mostrarle las suyas.
La pluma es la lengua del alma.
Los libros que el mundo llama inmorales son los que muestran su propia vergüenza.
Cuando debemos hacer una elección y no la hacemos, esto ya es una elección.
El amor es la poesía de los sentidos.
No recibimos una vida corta, sino que nosotros la acortamos. No somos de ella indigentes, sino manirrotos.