Una casa sin libros es una casa sin dignidad.
Una casa sin libros es una casa sin dignidad.
Debemos obrar, no para ir contra el destino, sino para ir delante de él.
El escritor sólo puede interesar a la humanidad cuando en sus obras se interesa por la humanidad.
El hombre y la mujer han nacido para amarse, pero no para vivir juntos. Los amantes célebres de la historia vivieron siempre separados.
Nadie combate la libertad; a lo sumo combate la libertad de los demás. La libertad ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos.
Para las personas creyentes, Dios esta al principio. Para los científicos está el final de todas sus reflexiones.
Cuando envejecemos, la belleza se convierte en cualidad interior.
Si el semblante de la virtud pudiera verse, enamoraría a todos.
Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible.
Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado.