Cuando llegamos a viejos los pequeños hábitos se vuelven grandes tiranías.
Cuando llegamos a viejos los pequeños hábitos se vuelven grandes tiranías.
Lo mejor es salir de la vida como de una fiesta, ni sediento ni bebido.
Sólo hay una verdad absoluta: que la verdad es relativa.
Bendito sea el hombre que no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrárnoslo con sus palabras.
No perdamos nada del pasado. Sólo con el pasado se forma el porvenir.
Quien habla de cosas que no le atañen, escucha cosas que no le gustan.
Hay amor propio en el amor como hay interés personal en la amistad.
¿Por qué, en general, se rehuye la soledad? Porque son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos.
El que no sabe es un imbécil. El que sabe y calla es un criminal.
Un niño prodigio es alguien que sabe tanto de niño como de mayor.