El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior, que es la más dulce de todas las pasiones.
El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior, que es la más dulce de todas las pasiones.
El amor es como el fuego; suelen ver antes el humo los que están fuera, que las llamas los que están dentro.
El infierno está todo en esta palabra: soledad.
Muchos aman a los animales porque creen que el cariño de éstos es desinteresado, pero se engañan.
Entre dos hombres iguales en fuerza, el más fuerte es el que tiene la razón.
Un hombre libre es aquel que, teniendo fuerza y talento para hacer una cosa, no encuentra trabas a su voluntad.
Esa necesidad de olvidar su yo en la carne extraña, es lo que el hombre llama noblemente necesidad de amar.
La vida no está hecha de deseos y sí de los actos de cada uno.
Les falta algo de amor a los amores que no son un infierno de dolores.
La confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el respeto la conserva.