Es un extraño propósito perseguir el poder y perder la libertad.
Es un extraño propósito perseguir el poder y perder la libertad.
Se perdona mientras se ama.
La oscuridad nos envuelve a todos, pero mientras el sabio tropieza en alguna pared, el ignorante permanece tranquilo en el centro de la estancia.
Pueden prohibirme seguir mi camino, pueden intentar forzar mi voluntad. Pero no pueden impedirme que, en el fondo de mi alma, elija a una o a otra.
El ocaso de una gran esperanza es como el ocaso del sol: con ella se extingue el esplendor de nuestra vida.
Los hombres tienden a plantear sus deseos ante quienes consideran que es milagrosamente superior a ellos, por una vía de fe o por otra.
Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas.
La verdad padece, pero no perece.
¡Pobre del amor a quien la fantasía abandona!
Todas la cosas ya fueron dichas, pero como nadie escucha es preciso comenzar de nuevo.