Bueno es carecer de vicios, pero es muy malo no tener tentaciones.
Bueno es carecer de vicios, pero es muy malo no tener tentaciones.
La amistad te impide resbalar al abismo.
La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos; la más fácil es hablar mal de los demás.
Entre la fe y la incredulidad, un soplo. Entre la certeza y la duda, un soplo. Entre la certeza y la duda, un soplo. Alégrate en este soplo presente donde vives, pues la vida misma está en el soplo que pasa.
Las personas no son recordadas por el número de veces que fracasan, sino por el número de veces que tienen éxito.
No tiene importancia que maldigamos al vecino, siempre que no nos admiremos a nosotros mismos.
El amor es como el agua, si algo no lo agita, se echa a perder.
Si los ciudadanos practicasen entre sí la amistad, no tendrían necesidad de la justicia.
Hay palabras que sólo deberían servir una vez.
El mejor medio de conservar los amigos es no pedirles ni deberles nada.