La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante.
La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante.
Cada cual es como Dios le ha hecho, pero llega a ser como él mismo se hace.
El dinero habla un lenguaje que entienden todas las naciones.
¿Cuál es el arte para preparar una buena amistad? Si quieres ser amado, ama.
El escritor, muchas veces, es como un caballo de carreras que ha perdido su jinete y ya no sabe porque está corriendo ni dónde está la meta y, sin embargo, se le exige seguir corriendo aunque no sepa ni hacia dónde ni por qué razón.
No se nos otorgará la libertad externa más que en la medida exacta en que hayamos sabido, en un momento determinado, desarrollar nuestra libertad interna.
La dictadura se presenta acorazada porque ha de vencer. La democracia se presenta desnuda porque ha de convencer.
En el verdadero amor no manda nadie; obedecen los dos.
La verdad es lo más valioso que tenemos, economicémosla.
El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.