Hablamos muy poco, excepto cuando la vanidad nos hace hablar.
Hablamos muy poco, excepto cuando la vanidad nos hace hablar.
Del seno de la pobreza es de donde por lo común salen la ciencia, el ingenio y los talentos. Homero, poeta inmortal de la Grecia, hizo inmortales a aquellos héroes famosos cuyos nombres, a no ser por él, estarían sepultados en un eterno olvido. Virgilio, Horacio, Erasmo, nacieron en la oscuridad.
La muerte es algo tan tremendamente airado, que sólo la desnudez, la elemental desnudez, puede escindirla del ridículo.
La lectura es a la mente lo que el ejercicio al cuerpo.
La poesía se escribe cuando ella quiere.
La providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.
El amor es el regocijo por la sola existencia del otro.
Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen.
La verdad siempre resplandece al final, cuando ya se ha ido todo el mundo.
El valor del dinero es que con él podemos mandar a cualquiera al diablo. Es el sexto sentido que te permite disfrutar de los otros cinco.