No es libre el que se ríe de sus cadenas.
No es libre el que se ríe de sus cadenas.
Cristianismo aplicado, hecho vivo, fue la antigua fe católica, la última de estas formas. Su omnipresencia en la vida, su amor al arte, su profunda humanidad, la indisolubilidad de sus matrimonios, su comunicabilidad, amiga de los hombres, su alegría en la pobreza, la obediencia y la fidelidad, la hacen inconfundible como auténtica religión y contienen los fundamentos de su constitución.
La lectura es para mí algo así como la barandilla en los balcones.
En el hombre hay una serpiente: el intestino, que tienta, traiciona y castiga.
Yo creo que la gente, cuando es inteligente y completamente normal, no debe pretender el ser rara y extraña, porque llega al absurdo inventado.
Quien puede decir cuanto ama, pequeño amor siente.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Cuando un amigo advierte que lo necesitamos de un modo apremiante, siempre pierde cordialidad.
Dura es la ley de amor, pero por dura que sea, hay que obedecerla, pues la tierra y el cielo por ella están unidos desde el fondo de las edades.
Yo no tengo la culpa de que la vida se nutra de la virtud y del pecado, de lo hermoso y de lo feo.