Todo hombre lleva en sí un dictador y un anarquista.
Todo hombre lleva en sí un dictador y un anarquista.
Conoce primero los hechos y luego distorsiónalos cuanto quieras.
Cuando dirijo, hago de padre; cuando escribo, hago de hombre; cuando actúo, hago el idiota.
Ahora empiezo a meditar lo que he pensado, y a verle el fondo y el alma, y por eso ahora amo más la soledad, pero aún poco.
La habilidad moderna no consiste en esconder la emoción, sino en afectarla.
La belleza es la frente, el amor, la corona.
Es preferible el bien de muchos a la opulencia de pocos.
Para llegar a la verdad, el alemán suma, el francés resta, y el inglés cambia de tema.
Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad.
La amistad no puede ir muy lejos cuando ni unos ni otros están dispuestos a perdonarse los pequeños defectos.