Siempre habrá un perro perdido en alguna parte que me impedirá ser feliz.
Siempre habrá un perro perdido en alguna parte que me impedirá ser feliz.
La literatura no puede reflejar todo lo negro de la vida. La razón principal es que la literatura escoge y la vida no.
He comprendido que hay dos verdades, una de las cuales jamás debe ser dicha.
La lectura es la gran proveedora de argumentos, la clave para que los demás te escuchen.
Es empresa vana tratar de ridiculizar a un necio rico: las carcajadas están de su parte.
Donde una puerta se cierra, otra se abre.
El amor jamás reclama; da siempre. El amor tolera, jamás se irrita, nunca se venga.
En aquellos días aprendí dónde hay que interrumpir la discusión para que no se transforme en embuste y dónde ha de empezar la resistencia para salvaguardar la libertad.
El vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de bienes. La virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de miseria.
Quien sólo vive para sí, está muerto para los demás.