El vicio rara vez se insinuó oponiéndose a la honradez; casi siempre toma el disfraz de ésta.
El vicio rara vez se insinuó oponiéndose a la honradez; casi siempre toma el disfraz de ésta.
Cuando se puede evitar un mal es necedad aceptarlo.
Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.
Una mala causa será defendida siempre con malos medios y por hombres malos.
El hombre malo puede decantarse a veces hacia el lado de la razón; pero le resulta casi imposible no hacer cuanto conviene para inclinarse a la maldad.
La maldad no es algo sobrehumano, es algo menos que humano.
Las almas ruines sólo se dejan conquistar con presentes.
Al hombre perverso se le conoce en un sólo día; para conocer al hombre justo hace falta más tiempo.
Los vicios se aprenden sin maestro.
Nada hay más terrible que una ignorancia activa.