No hay mejor predicador que la hormiga, que no dice nada.
No hay mejor predicador que la hormiga, que no dice nada.
Un hombre no es sólo lo que está comprendido entre pies y cabeza.
El futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen.
En dos palabras puedo resumir cuanto he aprendido acerca de la vida: Sigue adelante.
Los hombres viven del olvido; las mujeres, de recuerdos.
Dios no habría alcanzado nunca al gran público sin ayuda del diablo.
Todos los seres humanos están hechos a base de bien y mal.
En este triste país, si a un zapatero se le antoja hacer una botella y le sale mal, después ya no le dejan hacer zapatos.
Los que están siempre de vuelta de todo son los que nunca han ido a ninguna parte.
El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda.