La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.
La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.
Cuando tengo que elegir entre dos males, siempre prefiero aquel que no he probado.
Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo.
La teología es el pensamiento aplicado a la religión; y los que prefieren una religión sin pensamiento no tienen por qué desdeñar a los que tienen gustos más racionalistas.
La libertad no es fruto que crezca en todos los climas, y por ello no está al alcance de todos los pueblos.
No impongas a nadie lo que tu mismo no puedas soportar.
No hay ninguna cosa buena que no tenga su base en la razón.
El amor es como Don Quijote: cuando recobra el juicio es que esta para morir.
El hombre: un milímetro por encima del mono cuando no un centímetro por debajo del cerdo.
Muy frágil es la belleza.