¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos?
¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos?
La raíz de todas las pasiones es el amor. De él nace la tristeza, el gozo, la alegría y la desesperación.
Cuando las mujeres se besan, siempre recuerdan a los boxeadores profesionales cuando se estrechan las manos.
Un barco no debería navegar con una sola ancla, ni la vida con una sola esperanza.
Es amigo mío aquel que me socorre, no el que me compadece.
La vejez conduce a una tranquilidad indiferente que asegura la paz interior y exterior.
Nada es pequeño en el amor. Aquellos que esperan las grandes ocasiones para probar su ternura no saben amar.
Una vez se haya dicho todo, estaremos en condiciones de volver a decirlo todo, porque todo se habrá contradicho.
Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados.
Un científico debe tomarse la libertad de plantear cualquier cuestión, de dudar de cualquier afirmación, de corregir errores.