Quien no vive de algún modo para los demás, tampoco vive para sí mismo.
Quien no vive de algún modo para los demás, tampoco vive para sí mismo.
Tu verdad no; la verdad y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela.
Una buena gran parte del arte del bien hablar consiste en saber mentir con gracia.
En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber.
Donde hay amor no hay señor, que todo lo iguala el amor.
Nadie es tan viejo que no pueda vivir un año más, ni tan mozo que hoy no pudiese morir.
El que sabe no habla, el que habla no sabe.
¿Me preguntas por qué compro arroz y flores? Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir.
La vida no se ha hecho para comprenderla, sino para vivirla.
Si nos bastase ser felices, la cosa sería facilísima; pero nosotros queremos ser más felices que los demás, y esto es casi siempre imposible, porque creemos que los demás son bastante más felices de lo que son en realidad.