La juventud vive de la esperanza; la vejez del recuerdo.
La juventud vive de la esperanza; la vejez del recuerdo.
No está la felicidad en vivir, sino en saber vivir.
Siempre los ricos que dan en liberales hallan quien canonice sus desafueros y califique por buenos sus malos gustos.
Llamamos bello a aquello que es elogiado por el periódico y que produce mucho dinero.
Cada día es una pequeña vida.
Conoces lo que tu vocación pesa en ti. Y si la traicionas, es a ti a quien desfiguras; pero sabes que tu verdad se hará lentamente, porque es nacimiento de árbol y no hallazgo de una fórmula.
Ciertamente, es agradable ver estampado el propio nombre; un libro es siempre un libro, aunque no contenga nada.
Lo malo cuando se finge bueno, es pésimo.
La verdad puede eclipsarse pero no extinguirse.
La libertad es el derecho que tienen las personas de actuar libremente, pensar y hablar sin hipocresía.