Nuestro corazón tiene la edad de aquello que ama.
Nuestro corazón tiene la edad de aquello que ama.
Bienaventurados los que no tienen nada que decir, y que resisten la tentación de decirlo.
Casarse está bien. No casarse está mejor.
La felicidad es una estación de parada en el camino entre lo demasiado y lo muy poco.
El hombre sigue siendo la mayor computadora.
Dios perdonará a los que le niegan; pero ¿qué hará con los que cometen maldad en su nombre?.
Vida sin fiestas es como largo camino sin posadas.
He aprendido que una vida no vale nada, pero también que nada vale una vida.
Dios no es un ser indiferente o lejano, por lo que no estamos abandonados a nosotros mismos.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.