Nunca, en verdad, vacilé en la convicción de que la felicidad es la prueba de toda regla de conducta y el fin de la vida.
Nunca, en verdad, vacilé en la convicción de que la felicidad es la prueba de toda regla de conducta y el fin de la vida.
Los libros son compañeros dulces para el que sufre, y si no pueden llevarnos a gozar de la vida, al menos nos enseñan a soportarla.
Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer.
La mayor desgracia de la juventud actual es ya no pertenecer a ella.
La vida es lucha.
Los hombres buenos y bellos se conquistan con gentilezas.
La única manera de ser feliz es que te guste sufrir.
Es más fácil apoderarse del comandante en jefe de un ejército que despojar a un miserable de su libertad.
No hay incendio como la pasión: no hay ningún mal como el odio.
Dormía..., dormía y soñaba que la vida no era más que alegría. Me desperté y vi que la vida no era más que servir... y el servir era alegría.